domingo, 22 de enero de 2017

Wálter Cabezas, el más antiguo en la cementera



Wálter Cabezas Fernández apenas puede contener la emoción cuando habla de la fábrica que lo ha acogido durante más de 45 años. Tiene 64 y es el más antiguo empleado de FANCESA, desempeñándose actualmente como Encargado de Turnos, el puesto que había deseado alcanzar desde siempre impulsado por el deseo de superarse.

Su esposa María Victoria y su hijo menor Yamil, que ya es un hombre, lo acompañan a la entrevista concretada con CORREO DEL SUR. Habla entrecortado, con un nudo en la garganta, tomando una bocanada de aire antes de cada frase para que las lágrimas no se le escapen junto con los recuerdos, entre ellos los de su adolescencia cuando buscó trabajo como ayudante en FANCESA a sus 17, de los amigos que ha cultivado y del adiós que dio a muchos que ya partieron, así como de los tres hijos que ha sacado adelante con el fruto de su trabajo.

RÉCORD DE OFICIOS

Luego de hacer el servicio militar, en 1971, se aproximó a la fábrica para conseguir un trabajo, cuando su primo le dijo que necesitaban ayudantes.

Cuando nombra todos los oficios que desempeñó la lista es casi inacabable. Primero estuvo en la maestranza como mecánico, luego en la embolsadora de cemento, después como ayudante en los hornos Mia y Kawasaki, fue “gruero”, molinero de cemento, trabajó con la antigua trituradora Titán y hasta en la cantera como ayudante de “palero”. Ascendió a calcinador hasta alcanzar el puesto que ahora ejerce, Encargado de Turno.

Su trabajo consiste en controlar las diferentes secciones en el horno, molinos de cemento, molinos de crudo, cantera y también vigila al personal compuesto por 43 personas. Debe ver el trabajo que están haciendo los operadores, realizar la ronda respectiva para asegurarse que todos estén en sus puestos y evitar cualquier taponamiento, además de resolver inconvenientes.

LOS TURNOS

La Fábrica Nacional de Cemento Sucre S.A. no para ni un minuto al día. Hay tres turnos de trabajo. El primero comienza de 4:00 a 12:00, el segundo es de 12:00 a 20:00 y el último hasta las 4:00 a.m.

Cada semana rota el turno. Él dice que ya se ha acostumbrado a los horarios. A la par que él y para apoyarlo, su esposa, María Victoria Chumacero, también adopta el ritmo de los turnos; está despierta esperando que llegue a casa y para despedirlo cuando tiene que salir, aunque se trate de los turnos de la madrugada. Wálter comenta que antes de ir a la fábrica toma una siesta para ir más fresco, porque en el fondo el organismo no se acostumbra a tantos cambios de horario para el sueño.

Ya le falta poco para retirarse y su esposa se preocupa porque dice que no aguanta ni las vacaciones que es cuando se pone a contar los días para volver a la fábrica, que es su segundo hogar.

“Agradezco a la fábrica que en todos estos años me ha tenido y recomiendo a los copropietarios de FANCESA trabajar con más empeño por esta nuestra fábrica que es la única que tenemos en Sucre y da dividendos a la Alcaldía, la Universidad y la Prefectura (en referencia a la Gobernación). A mis compañeros de trabajo les digo que siempre vayan dando su granito de arena para que nuestra empresa surja y no se quede ahí”, concluyó.


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