Buscador

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Gobernación fija fecha para diálogo con Soboce

La Gobernación de Chuquisaca fijó la fecha para iniciar el diálogo con la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) para resolver el pago del 33,34% de las acciones revertidas en la Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa), en Sucre hace más de dos años.
"Envié la nota oficial a Soboce para que estén presentes el 11 de diciembre a las tres de la tarde. Que estén funcionarios con poder de decisión. A Doria Medina le digo que si quiere sentarse conmigo estamos dispuestos a reunirnos”, informó el gobernador Esteban Urquizu.
La autoridad departamental añadió que será a partir de esta primera reunión que se lograrán los avances. "Dependerá de la voluntad política y decisiones ejecutivas para que se pueda zanjar este problema”.
En 2011, mediante un decreto gubernamental, fueron revertidas las acciones de Fancesa a la Gobernación de Chuquisaca. Luego se hicieron los análisis para determinar el valor de esas acciones y efectuar el pago correspondiente. Los estudios que encargó la Gobernación no se hicieron públicos. Los que elaboró Soboce establecieron el monto de 93 millones de dólares. Como no se cumplió el pago, la cementera inició un juicio a la institución estatal.
Anteriormente, Soboce insistió en iniciar el diálogo para buscar solución al conflicto legal y se pueda acordar el valor real de las acciones que deben cancelarse.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Fancesa realizará pruebas finales de garantía de horno

Personeros de la empresa proveedora del horno Kawasaki de FANCESA llegarán a Sucre para realizar la entrega final del equipo, que a la fecha funciona con un 70% de su capacidad.
El presidente del Directorio de FANCESA, Eduardo Rivero, informó que tras un informe técnico y jurídico de los ejecutivos de la empresa sobre el funcionamiento del Kawasaki, se determinó pedir que los personeros de Kawasaki, desde España, lleguen a Sucre.
“Su presencia será para cerrar la parte de las garantías, porque la prueba de garantía final recién se hará a fines de noviembre, que es donde ya ellos tienen que hacer entrega del equipo”, subrayó Rivero.
Añadió que actualmente la nueva línea de producción, de la que es parte el horno Kawasaki, en este momento funciona en un 70% de su capacidad. “Son equipos muy sensibles, sobre todo respecto a lo que es la materia prima, no es como el anterior horno que soporta mayor porcentaje de carbonato. En ese sentido, cuando tengamos las pruebas de garantías vamos a tener ya un informe final”, sostuvo.
La instalación del horno Kawasaki, que demandó una inversión de $us 30 millones financiados por las copropietarias, prevé elevar la molienda diaria de clínker en 38% (de 2.000 toneladas a 2.760 toneladas) y subir la producción anual de cemento en 50% (de 800.000 a 1.200.000 toneladas).

domingo, 10 de noviembre de 2013

COBOCE, una cooperativa de 1.667 dólares que ya vale 50 millones

Es la única en su tipo a nivel nacional y uno de los mejores ejemplos del éxito del cooperativismo en Bolivia por todos los logros obtenidos pese a los pocos recursos con los que nació.

La Cooperativa Boliviana de Cemento, Industrias y Servicios, “COBOCE Ltda.” tiene una historia que ha transformado el desarrollo de Cochabamba.

Es en el año 1966 que surgió la idea de la fundación de una cooperativa industrial.

El ingeniero Jaime Méndez Quiroga junto con un grupo de emprendedores fundan el 4 de diciembre en el Teatro Achá la Cooperativa Boliviana de Cemento.

El ingeniero Méndez en ese entonces formaba parte de un comité de evaluación crediticia de una cooperativa de ahorro y crédito.

Al ver que la gente se asociaba y solicitaba créditos, sobre todo para consumo, Méndez pensó en la necesidad de invertir en una cooperativa que genere valor agregado y desarrollo para la región.

Es así que se funda COBOCE con 100 certificados de aportación, cada uno de 200 bolivianos y que hacían un total de 20.000 bolivianos que a un tipo de cambio de 12 bolivianos por dólar, sumaban 1.667 dólares americanos con lo que nace la cooperativa, que hoy supera un patrimonio neto de más de 50 millones de dólares.

Para la construcción de la fábrica de cemento, que costó algo más de diez millones de dólares, había que tener visión y gran capacidad de organización para conseguir los recursos.

COBOCE lanzó entonces una convocatoria pública internacional para conseguir el 97.5 por ciento de financiamiento, logrando interesar a 19 empresas que se presentaron. La cooperativa pudo elegir a Societa Italimpianti, financiador con los mismos principios que COBOCE, que le otorgó el crédito requerido para la construcción de la primera fábrica situada en Irpa Irpa, Capinota.

Según el Gerente de Planificación y Operaciones de COBOCE, Christian Olea, la cooperativa tuvo desde sus principios la fortaleza de contar con un proyecto serio, muy creíble, pero sobre todo, tuvo la fortaleza de un hombre emprendedor, visionario y tenaz que supo conducir este sueño para convertirlo en una realidad para los cooperativistas cochabambinos, otorgándole su principal tesoro que fue la transparencia, el cumplimiento y el interés común, a lo que la sociedad respondió con confianza.

Con la culminación de la construcción de la fábrica en septiembre de 1972, COBOCE inició sus operaciones, pero tan sólo un mes después el Gobierno de ese entonces decreta una devaluación del peso boliviano y el costo del dólar sube de 12 a 20 bolivianos.

Con esta medida que genera una crisis económica en el país, la deuda de COBOCE se incrementa en un 67 por ciento .

Pese a ese durísimo golpe financiero que tuvo que pasar y por la crisis hiperinflacionaria tan difícil de los ochenta, COBOCE honra sus obligaciones y termina de pagar su deuda el año 1985.

Todos los logros realizados a lo largo de sus 47 años de vida se hicieron con préstamos de la banca, señala Olea.

“COBOCE aporta no solo en el campo social, sino también en la generación de empleo, en el mejoramiento de un sistema de vida para quienes forman parte de la cooperativa y para el desarrollo del departamento porque empieza a mejorar la infraestructura, las redes de agua potable y alcantarillado, las aceras, las construcciones, los edificios, las calles, las avenidas, las carreteras… y eso sin duda alguna beneficia a toda la región y al país”, menciona.

CRECIMIENTO

A partir de 1985 el crecimiento de COBOCE se hace más visible, con la instalación de una de sus primeras unidades el periódico OPINIÓN, posteriormente también se constituyen como parte de COBOCE las unidades de Ceramil, Cerámica, Metal, Construcciones, Hormigón y se asocia al Fondo de la Comunidad y Eccsa.

Con 100 mil toneladas de producción de materia prima por año en 1972 COBOCE piensa en una ampliación de la fábrica de cemento y para el año 1993 produce para el mercado 300 mil toneladas de clínker por año.

Debido a la alta demanda de este producto en el mercado, en 2009 se inicia la construcción de una nueva fábrica que es culminada en 2013 y que actualmente saca al mercado 450 mil toneladas de clínker adicionales.

El costo de esta fábrica superó los 100 millones de dólares la misma que fue financiada con recursos provenientes de la Bolsa Boliviana de Valores y naturalmente de la banca.
ÚNICA COOPERATIVA

INDUSTRIAL

COBOCE es la única cooperativa industrial en Bolivia y una de las pocas en Latinoamérica. Olea considera que es una de las experiencias de cooperativismo más importantes del país, porque ha logrado tener el éxito esperado y cumplió con los objetivos con los que nació y que fueron la oferta de un producto de buena calidad, la generación de empleos y la contribución al desarrollo de la región y de Bolivia.

Actualmente COBOCE cuenta con 28 mil socios en todo el país que no sólo se benefician de los productos de la cooperativa, sino que también reciben cada año el pago de sus excedentes por los rendimientos de sus certificados.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Urquizu acepta diálogo propuesto por Soboce



El gobernador de Chuquisaca, Esteban Urquizu, expresó ayer su predisposición de lograr acuerdos con la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) a través del diálogo, pero con la condición de que la cementera paceña designe a personas con poder de decisión.

“Queremos decirles que el Gobierno Departamental Autónomo de Chuquisaca siempre estaba y está de acuerdo con el diálogo con Soboce. Y entendemos que a partir de la decisión tomada por la empresa cementera, son decisiones acertadas, porque el gobierno departamental nunca se ha cerrado en el tema del diálogo”, sostuvo la autoridad.

El gerente general de Soboce, Armando Gumucio, dijo el lunes en Sucre que la compañía está con la predisposición de paralizar los juicios abiertos contra la Gobernación de Chuquisaca, tal cual fue planteado por el gobierno departamental, y abrir un proceso de diálogo para encontrar una salida al pago de las acciones que poseía la cementera paceña en Fancesa.

Al respecto, Urquizu afirmó: “Necesitamos que el directorio de Soboce delegue (a un grupo de ejecutivos) para un diálogo sincero, responsable, técnico, jurídico, legal, sin politizar. Para sentarnos necesitamos que vengan personas con poder de decisión y delegación clara a través de una autorización del directorio de Soboce”, puntualizó la autoridad.

Justificó su pedido al afirmar que en anteriores reuniones con funcionarios de la compañía cementera, no se llegaba a avanzar porque primero decían que iban a consultar a su directorio y después a Samuel Doria Medina, principal accionista de Soboce. “Entonces, eso no es sincero, eso no es responsable, eso no era de verdad un diálogo”, apuntó.

El 1 de septiembre de 2010, el Gobierno expropió las acciones de Soboce que tenía en Fancesa y las transfirió a la Gobernación del departamento de Chuquisaca.

Socios de COBOCE ante el reto de cumplir con sus obligaciones

Dos obligaciones básicas tienen los socios de la Cooperativa Boliviana de Cemento, Industrias y Servicios (COBOCE Ltda.), asistencia a las asambleas generales anuales y que formen parte activa de las comisiones de trabajo.

Los que dirigen esta empresa piden, principalmente, a las asociadas y asociados que cumplan.

Es que para la Cooperativa, desde su creación, lo más importante es la persona humana. Según el gerente administrativo de COBOCE Ltda., Remberto Tórrez, siempre se pensó en crear una empresa que dé trabajo a la población que así lo demanda. Es así que estos socios son conceptuados como parte de la Cooperativa con todos sus derechos, entre ellos, recibir educación, ser elegido y elegir y percibir excedentes.

Por otro lado, están sus obligaciones que pasan por asumir ciertas responsabilidades y el cumplimiento de la práctica de los valores y principios cooperativos

“Buscamos que el socio sea una mejor persona, que no sólo se inscriba y después venga a cobrar sus excedentes”, explicó.

EL VALOR Dijo también que un aproximado del 90 por ciento de los socios son pasivos, es decir, no cumplen con sus obligaciones y esto es evidente en las Asambleas donde de los 28.800 socios que hay en COBOCE Ltda. sólo asiste un 10 por ciento , que en su mayoría son los trabajadores o socios activos, el resto, “no se interesa”.

“Su participación es importante para que ejerzan su derecho al voto y expresen sus ideas que pueden ser un gran aporte”, acotó.

Para uno de los fundadores de COBOCE Ltda. y actual abogado, Mario Morató, es importante recordar que en la Cooperativa no hay personas privilegiadas, todos son iguales.

“Lo que vale acá no es el dinero, sino la persona humana, ella tiene importancia dentro del movimiento cooperativo”, sostuvo.

Recordó que el socio no debe pensar en su bienestar personal, sino el beneficio colectivo porque una gran mayoría en las cooperativas de Ahorro y Crédito sólo buscan obtener un préstamo y después se olvidan de sus obligaciones.

“Solos no podemos hacer mucho, pero si estamos unidos y trabajamos en conjunto se puede hacer un buen servicio a la comunidad, a la patria y a los demás socios”, recordó.

LA LEY El artículo 37 de la Ley de Cooperativas hace referencia a los derechos, obligaciones, responsabilidades y restricciones de asociadas y asociados.

En lo que se refiere a sus obligaciones establece que los nuevos socios deben compartir “plenamente las responsabilidades de todas las obligaciones, anteriormente contraídas por la Cooperativa”. Asimismo deben concurrir a las asambleas y cumplir con las obligaciones que se determinen en el estatuto orgánico y practicar los valores y principios cooperativos establecidos.



Pérdida de la calidad de asociada o asociado en la normativa

El socio que no cumple con sus obligaciones y responsabilidades en la cooperativa puede ser retirado o expulsado.

Así lo informó el gerente administrativo de COBOCE Ltda, Remberto Tórrez, que se respalda en la Ley General de Cooperativas.

En el artículo 34 de la Ley 356 se hace referencia a la pérdida de la calidad de asociada o asociado. Señala que se pierde por seis causales: renuncia voluntaria, exclusión, expulsión, abandono, extinción de la personalidad jurídica y muerte. En éste último caso los sucesores podrán designar a uno de ellos para asumir la titularidad del certificado de aportación de acuerdo al estatuto orgánico.

Los certificados representan la participación de los socios en la Cooperativa.

CERTIFICADO En el artículo 36 establece que debe realizarse la devolución del valor de los certificados de aportación de manera obligatoria “a los que hubieren dejado de pertenecer a la cooperativa”. También indica que las asociadas o los asociados que dejaron de pertenecer a la cooperativa y que por el tiempo de dos años computables desde su desvinculación, no reclamen la devolución del valor de sus certificados de aportación, prescribirán a favor del Fondo Social de la Cooperativa.

Por su parte, uno de los fundadores de COBOCE Ltda. y actual abogado Mario Morató se refirió a la expulsión de los socios cuando con sus actos u omisiones lesionan los intereses de la Cooperativa. Esto pasa por una decisión de la Asamblea de socios donde se informa los pormenores del caso. Los cooperativistas enmarcan sus decisiones en la Ley General de Cooperativas como también en sus estatutos y reglamentos internos para asumir alguna acción.

martes, 5 de noviembre de 2013

Producto peruano Ponen en venta 80.000 bolsas de cemento Yura

Insumos Bolivia (IB) puso a disposición del mercado al menos 80.000 bolsas de cemento Yura, producto importado desde Perú.
El precio de venta es 44 bolivianos para La Paz y 52 bolivianos para Santa Cruz; la variación se debe al costo del transporte.
"Servirá para aprovisionar al sector de la construcción, con un producto de calidad y sin restricción en la venta; se dispone de un stock de 80.000 bolsas, que garantiza el abastecimiento del producto”, confirma una nota de prensa de la firma estatal.
La semana pasada, la Confederación de Constructores de Bolivia se quejó de la escasez de cemento, debido a que desde hace varios días se registran largas filas en centros de venta de este material de construcción.
La Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) aseguró el domingo que no hay ningún problema en la distribución tanto para comerciantes, constructores como para clientes particulares, y que incluso en octubre sus ventas alcanzaron a tres millones de bolsas.
La venta del insumo se realiza en el eje del país, con un producto que fue importado inicialmente para cubrir el déficit generado entre la demanda y la oferta, registrado en 2010, indica Insumos Bolivia.
Aclara que tiene una capacidad de hasta 400 mil bolsas por mes. El cemento peruano es tipo portland, con un 30% de puzolana, y está indicado para cualquier obra civil.

Soboce dispuesta a dialogar y a parar juicios



La Sociedad Boliviana del Cemento (Soboce) expresó su predisposición de paralizar los juicios abiertos contra la Gobernación de Chuquisaca, tal como fue planteado por el gobierno departamental, y abrir un proceso de diálogo para encontrar una salida al pago de las acciones que poseía la cementera paceña en Fancesa.

El gerente general de Soboce, Armando Gumucio, se refirió así a las declaraciones del secretario de Coordinación, Everth Almendras, y del jefe de Gabinete, Juan Pablo Yucra, quienes expresaron la predisposición de la institución que representan de sentarse a la mesa del diálogo, siempre y cuando la compañía cementera levante los juicios a la Gobernación.

Almendras y Yucra hicieron conocer días atrás la posición de la Gobernación luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anuló el fallo que obligada al Gobierno Departamental de Chuquisaca al pago de $us 93 millones a favor de Soboce por las acciones que poseía en la Fábrica Nacional de Cemento SA (Fancesa).

“Nuestro afán no es mantener juicios, sino obtener justicia”, afirmó Gumucio y luego aclaró que Soboce siempre estuvo dispuesta a resolver este tema por la vía del diálogo y que el inicio de los procesos legales se debió a la falta de respuesta, ya que casi transcurren 1.200 días sin haber recibido un pago justo por las acciones expropiadas.

“Insistimos en reanudar de inmediato las negociaciones para determinar el pago que nos corresponde, a partir del estudio independiente de la consultora Profin, contratada por la Gobernación para la valuación de nuestras acciones expropiadas”, sostuvo el Gerente General de la cementera.

Recursos. También reiteró el compromiso de Soboce de invertir los recursos provenientes del pago de sus acciones expropiadas en la ciudad de Sucre y en el departamento de Chuquisaca.

El conflicto entre la Gobernación de Chuquisaca y Soboce se extiende desde el 1 de septiembre de 2010, cuando el presidente Evo Morales, a través del Decreto 0616, entregó las acciones que poseía la cementera paceña en Fancesa al gobierno subnacional.

El 24 de octubre, el Tribunal Supremo de Justicia anuló el fallo que obligaba a la Gobernación de Chuquisaca el pago de $us 93,3 millones a favor de Soboce por las acciones que poseía en Fancesa.

Seis meses antes, el 15 de abril, el juez Fernando Rilbert Avilés emitió una sentencia en primera instancia que determinaba el pago de este monto de dinero a favor de la cementera paceña. Esa decisión judicial fue apelada por la Gobernación de Chuquisaca y luego llegó a manos de los vocales Delma Miranda y José Antonio Revilla, quienes —el 19 de julio— decidieron anular el fallo de primera instancia.